Pulsar para ir a la página principal Año 1. Nº 11. Noviembre de 1997 


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ARTELEKU, DIEZ AÑOS FOMENTANDO LA CREATIVIDAD ARTISTICA EN EUSKAL HERRIA
Los artistas que se integran en este experimento vivo mantienen su libertad total de conceptos y actuaciones hasta el fin de sus proyecto
 
Arteleku es centro difusor de nuevas ideas y realizaciones artísticas y hace posible la práctica de experiencias e investigaciones en su propio seno


Diez años después, el pabellón industrial sigue siendo laboratorio de prácticas para muchos ensayos y experimentos relacionados con el arte.
No todos creyeron en su eficacia cuando se abrió Arteleku, por el año 1987. Algunos lo confundieron con un espacio didáctico culturalmente dirigido, otros pensaban que las naves de aquel pabellón industrial iban a ser un mero lugar de trabajo para artistas becados, "sin pago de alquiler". Las ideas fundamentales que inspiraron este experimento fueron las de posibilitar recursos a artistas jóvenes que ya destacaran y, al mismo tiempo, establecer contactos y comunicación entre artistas de diferentes niveles y ramas del arte con críticos, historiadores y otros teóricos, tanto de niveles estatales como internacionales. De esta forma Arteleku se constituyó en foro obligado de muchas propuestas de arte, de discusiones razonadas y experiencias concordantes y discordantes. El antiguo pabellón industrial de Donostia-San Sebastián, acondicionado al nuevo uso, ha sido y sigue siendo un auténtico laboratorio de prácticas para muchos ensayos y experimentos relacionados con el arte actual que en muy pocos otros lugares tendrían cabida. 

Y todo ello con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa: un empuje decisivo pero discreto, en el que no hay el menor asomo de dirigismo. Los artistas que se integran en este experimento vivo mantienen su libertad total de conceptos y actuaciones hasta el fin de sus proyectos. Solamente hay que acreditar cierto rigor en las experiencias y en las propuestas de trabajos concretos que se presenten para desarrollar allí. De esta forma no son admitidos todos los proyectos, ya que el espacio físico condiciona, pero los que salen adelante entre estas paredes llevan toda las garantías de un desarrollo eficaz. Por tanto, Arteleku no tiene fines esencialmente didácticos, como algunos piensan, sino más bien experimentales. 


Xanti Eraso, director de Arteleku.

Xanti Eraso Beloki, el timonel de la nave Arteleku, durante los diez años de su existencia, la ha sabido librar de temporales y tormentas, preservándola siempre con cierto halo de prestigio artístico y técnico junto a la libertad de sus líneas de actuación. Eraso, profesor de historia del arte, es un hombre bregado en lides culturales ya desde sus años en el Area de Cultura del Ayuntamiento de Tolosa. Para él, los objetivos de Arteleku fueron y son los de apoyo a los artistas que comienzan a destacar, para que así puedan éstos extraer el máximo de sus capacidades creativas. Dice también Eraso que un rasgo de Arteleku es su crecimiento flexible, vinculado a la autocrítica de la actividad desplegada. 

Artistas de la categoría de Chillida, Oteiza o Ruiz Balerdi han contribuido a darle a Arteleku parte del prestigio internacional que hoy tiene en muchos foros. Esta institución se conoce hoy en toda Europa y aun más allá de ella, por constituir un nuevo modelo de centro pluridisciplinar en el ámbito del arte contemporáneo. Dentro del centro se delimitan varios espacios entre los que destacaremos el de edición de obra de otros artistas, cuya base es el taller de litografía dirigido por Don Herbert, el taller de restauración, el de danza contemporánea, el centro de documentación, biblioteca, videoteca, etc. En la actualidad, Arteleku cuenta con 721 socios permanentes y una cifra de usuarios anuales que oscila entre las 3.500 y las 4.500 personas. 

Según Fernando Golvano, profesor de Sociología de la Universidad del País Vasco y autor de un estudio en profundidad del fenómeno Arteleku, "el arte contemporáneo es mal percibido por el público, que se pierde en los diversos estados de la actividad artística y es, sin embargo, incitado a considerarlo como un elemento indispensable en su integración en la sociedad actual". Por ello, la labor de Arteleku en estos diez últimos años ha ido configurando un público más amplio y con mayor competencia para la recepción e interpretación del arte contemporáneo. 

MUSEOS NUEVOS: NUEVO CONCEPTO 

El valor del experimento de Arteleku es, también, paralelo al cambio que se lleva dando desde hace algún tiempo en el propio concepto de los museos. A partir de la década de los años 70, los museos comienzan a regirse por otros conceptos más imaginativos que los propiamente derivados de un rigor exclusivamente histórico o meramente cronológico. Los museos comienzan, de esta forma, una tendencia hacia la idea de servir como espacios polivalentes, vivos. Las Kunsthalle alemanas sirvieron de modelo para este cambio, que implicaría la idea de no construir colecciones y de albergar programas abiertos y conectados con las experiencias más innovadoras del arte actual. Se van, así, difuminando cada vez más los límites entre los conceptos de cultura de élite y cultura popular. 

Arteleku encierra dos modelos de política cultural: es centro difusor de nuevas ideas y realizaciones artísticas y además hace posible a los artistas la práctica de experiencias e investigaciones en su propio seno. Su propia definición lo califica como centro cultural y artístico y señala entre sus objetivos fundamentales los de formar, crear, experimentar y difundir. Lo cual implica una constante redefinición, como proyecto en proceso que es. 

Sin embargo, nada más lejos de la filosofía de este proyecto que un encierro en sí mismo y en sus propias dinámicas internas, cosa que suele ocurrir algunas veces en experimentos vinculados al arte. Por el contrario, Arteleku cuenta con programas de cooperación y participación con otros centros, como el KM Kulturunea, el CINT de Vitoria-Gazteiz, el Centro de Artes Escénicas del Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, con varios museos de arte y con la Universidad del País Vasco (U.P.V./E.H.U.). Además, en los ámbitos estatal e internacional cuenta con un sólido prestigio que pretende afianzar aún mas mediante otro tipo de colaboraciones y contactos. 

Algo característico de Arteleku son los llamados espacios de cesión, lugares que se ponen a disposición de los artistas para que desarrollen en ellos sus proyectos creativos. Estos espacios están abiertos tanto a propuestas individuales como a investigaciones o montajes colectivos. Previamente, quienes solicitan utilizarlos deben hacer la petición incluyendo un plan de trabajo y una descripción del proyecto en el que investigan o pretenden investigar. Por ellos han pasado artistas que hoy están ya reconocidos y prestigiados en los circuitos habituales del arte. 

Además de un reconocido aplauso entre los componentes de los diversos mundos relacionados con el arte, la labor de Arteleku ha tenido también sus detractores. Especialmente hay un sector que se muestra notablemente crítico con la forma de selección de los artistas que han participado en las aulas de cesión, con el "clientelismo" político que pudiera existir, con la idea de que, desde su dirección, se pueda favorecer más a unos que a otros, con determinado monopolio político que pudiera extraerse, según ellos, de esta acción dirigida que implica un patrocinio único como es el de la Diputación, etc. Pero, por encima de tales críticas, y aun reconociéndolo los propios detractores circunstanciales, el trabajo de esta institución en los últimos diez años ha sido modélico. 

En toda Euskal Herria no hay un espacio similar dedicado al arte y a los artistas. Por su especial filosofía, que aún hoy conserva intacta, Arteleku fue bautizada en sus comienzos como "la Bauhaus vasca". Ese quizá sea el mejor ejemplo para describir el espíritu con que se inició esta bella experiencia de creatividad. Estos diez primeros años de su andadura han marcado ya una huella en el hacer de varias generaciones de artistas. Pero la labor que todavía queda pendiente hace confiar a todos los relacionados con el mundo del arte en que ha de ser aun más fructífera. 

REVISTA Y TALLER DE RESTAURACION 

Otro de los logros de Arteleku es la edición de una revista que sirve de nexo entre los que se interesan por la trayectoria y experiencias del centro. La publicación se llama "Zehar" y es de carácter gratuito. Toda la actividad, tanto teórica como práctica de la institución, se complementa con seminarios, conferencias y otros actos paralelos. 


Por el taller de restauración han pasado obras de notable valor, como el retablo de Bidaurreta, de Oñati, del siglo XVI.

Por el taller de restauración y conservación de Arteleku, otro de sus apartados, han pasado obras de notable valor histórico y artístico, como, por ejemplo, el retablo de Bidaurreta, de Oñati, que data del siglo XVI. Pero, para la mayoría de los artistas consultados, lo mejor de la tarea de Arteleku es el intercambio de experiencias y las vivencias colectivas alrededor de un tema o de un problema que se suscite, siempre en relación con el campo del arte y de la sociedad en que este arte crece. En los talleres, alrededor de un artista veterano, se crea en muchas ocasiones el tono y el ambiente cálido, de intercambio y enriquecimiento de ideas que pudiera darse en algunos talleres artesanales de la Edad Media, pero desvinculado del grado de supeditación jerárquica que allí de daba. No se trata de aprender algo, sino de experimentar algo o de "trabajar", por unas horas, al modo y manera de determinados artistas concretos. En suma, de llegar a sus planteamientos o a su punto de vista teórico, para, desde allí, pasar a un experimento práctico. De tal modo, las experiencias de unos resultan aprovechables para otros. 

En todo lo anterior no hay, sin embargo, ningún sentido de didactismo, ni la experiencia de los que reciben estos análisis de trabajos ajenos lo aceptaría, ni los esquemas de los artistas que se toman como base para el experimento lo plantean. En ese aspecto, Arteleku es considerada la "antiacademia" por algunos sectores. De esta forma se van dando prioridad a las expresiones más variadas de la cultura. Una cultura que presenta diferencias entre sus diversas manifestaciones y aun dentro de cada una de ellas. La filosofía del centro, lejos de jerarquizar entre ellas, busca y alienta su encuentro. 

No es novedad que la idea que guía a Arteleku desde su nacimiento se ha intentado reproducir, con mejor o peor fortuna, en algunos otros lugares. No siempre sus divulgadores han tenido tanta suerte como en Donostia-San Sebastián, para desgracia de los colectivos de artistas locales a los que iba dirigida. Habría que preguntar a Eraso, cual es el secreto de que hoy Arteleku tenga el afianzado renombre internacional que posee. Aunque en gran medida la base de su prestigio la van difundiendo por el mundo los propios artistas que han pasado por esta antigua fábrica reconvertida en Bauhaus vasca. 
 

JORGE SOBRADO
Fotos: Gabriel Portell/Imagen Vasca

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